Sunday, March 18, 2012

the one that got away (2010)


Tus manos me recorren, exploran, estremecen, besan, sienten. Cuando lo hacen, yo también te siento. Podría pasarme ratos observando tus labios, tus facciones, tus pestañas: recorriéndolos con mis dedos, aprendiéndome cada curva, cada recta. No me cansaría de sentir tu olor: esa mezcla tan conocida para mí de brillantina, gomina, laca y axe.
Me gustaría tanto que a partir de mañana no me faltases... me encantaría soltar la frase "que me quieten lo bailao" y quedarme tan ancha, pero no. Porque mientras tus manos recorrían mi piel, iban dejando tu esencia en algún rincón por debajo de mis omóplatos.
Porque llevas todos estos días deslizándote suave y otras veces bruscamente por mí.
Las palabras se me apartan, me vacían las entrañas, y se quedan aquí, prensadas, como tus besos en mis labios y tus labios en mi cuello.
Buscas crear un incendio en mí, 
me haces respirar tan fuerte que rompo el aire, 
aunque no lo sepas,
 aunque tu sigas creciendo en ti.

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